martes, 13 de mayo de 2014

Aprender juntos en aulas multinivel

¿Cómo abordar la gestión de un aula en la que conviven niños y niñas de edades variadas? Ese es el interrogante que a menudo se hacen los docentes que realizan su labor en alguno de los centros rurales asociados de nuestra geografía, y la que también se han hecho en el C.R.A. Castrillón-Illas, en su afán de propiciar cambios metodológicos de calado que se traduzcan en una mejora de la práctica diaria y un mayor éxito escolar de su alumnado.  

Para ayudarles a explorar posibilidades, contaron ayer lunes 12 de mayo con la presencia de Marta Posada Crespo, miembro de la actual Junta Directiva de la Asociación ECO Asturias y actualmente maestra en el CP Elena Sánchez Tamargo de Pola de Laviana.  

Marta relató su propia experiencia de trabajo en dos centros rurales y explicó cómo la necesidad de gestionar aulas multinivel la llevó a descubrir, y posteriormente a profundizar en la teoría y práctica del aprendizaje cooperativo como respuesta eficaz a una situación que, en un primer momento, se le antojó poco menos que inabordable, una sensación tantas veces compartida por el profesorado de este tipo de centros.

Momentos siguientes a la puesta en práctica de la técnica
del folio giratorio
Marta ofreció un marco teórico general de lo que es el aprendizaje cooperativo y fue salpicando sus
explicaciones con la puesta en práctica de algunas de las técnicas más empleadas en esta metodología: la lectura compartida, el folio giratorio, la estructura 1-2-4, lápices al centro...

Señaló asimismo los beneficios que aporta este enfoque, muy especialmente en el desarrollo de la autonomía y responsabilidad del aprendiz y de sus capacidades de comunicación e interacción, aspectos todos ellos que están siendo abordados en el grupo de trabajo Primeros pasos para la elaboración de un PLC, en el que se ha enmarcado esta sesión formativa.

Si algo tienen en común las técnicas arriba citadas es precisamente el alto componente comunicativo de todas ellas y, por tanto, su contribución al desarrollo de la competencia en comunicación lingüística, base indiscutible de todos los aprendizajes. No existe prueba más eficaz de que se ha aprendido algo que el hecho de ser capaz de explicarlo a un compañero y asegurarse de que lo ha comprendido. Es ahí justamente donde reside la bondad y el poder del aprendizaje cooperativo; todos ayudamos y somos ayudados y gracias a esa cooperación responsable aprendemos de manera más eficaz y duradera. 

Al hilo de estas ideas, Marta insistió en la importancia de crear grupos equilibrados y de favorecer el sentido de pertenencia, cooperación y buen clima desde un principio a través de diferentes tareas de sensibilización y de la asignación de roles que les ayuden a ir aumentando progresivamente su autonomía y responsabilidad. También mostró instrumentos eficaces para la evaluación, como el cuaderno de grupo, en el que cada equipo, además de registrar incidencias sobre las tareas realizadas, reflexiona regularmente sobre sus logros y aquellos aspectos susceptibles de mejora tanto a título individual como colectivo. 

Para terminar, un par de consejos: buscar aliados para ponerse manos a la obra con esta metodología y, sobre todo, ser constantes y pacientes para dar tiempo a que profesorado, alumnado y familias interioricen los cambios y poco a poco descubran sus beneficios y eficacia.