martes, 21 de febrero de 2017

COOPERAR PARA APRENDER Y MEJORAR. Formación de acompañamiento Contrato-Programa Fase II

Si en noviembre nos centrábamos en convertir el aula en una experiencia a través del ABP, en esta ocasión Fernando Trujillo ha incidido en el concepto de "socialización rica", es decir, en cómo podemos mejorar esas experiencias a partir de diversos movimientos unidos por un denominador común: la cooperación.

Antes de meternos en harina, un poco de repaso de las ideas claves de la sesión de 29 de noviembre y un tiempo reservado para compartir el diseño de los proyectos con el resto de participantes. Fernando recuperó tres principios fundamentales sobre los que asentar el trabajo desde los centros, a saber:

-Entender nuestras organizaciones como comunidades profesionales de aprendizaje y motores de desarrollo del entorno.
-Reforzar su vocación de servicio al alumnado e de impacto en la comunidad.
-Trazar rutas de aprendizaje a partir de nuestros proyectos.

Precisamente, en este último punto recalamos durante la primera parte de la sesión, compartiendo el diseño de los proyectos con la ayuda de una sencilla dinámica y matriz de feedback, muy efectivas y ágiles, que nos permitieron conocer las líneas maestras de todos los proyectos y que cada centro pudiese recibir impresiones, consejos, ideas, críticas constructivas..., y lo que es mejor aún, "llevárselas puestas". Al final de la sesión, cada centro pudo recoger su canvas y su escala de valoración del proyecto con un montón de sugerencias y aportaciones que esperamos les sean de gran utilidad.

Después de esta revisión conjunta del trabajo de diseño desarrollado en los centros, llegó el momento de dar pautas para expandir los proyectos. ¿Cómo? Pues retomando el concepto de socialización rica anunciado al principio de la sesión.

Y así, en la segunda parte, Trujillo se centró en esta idea y afirmó que "aprendemos como consecuencia de prácticas sociales" y que el aprendizaje ocurre como consecuencia de diversos movimientos hacia fuera, hacia dentro y en la propia aula. Hacia afuera, a través de la investigación de campo y el aprendizaje servicio. Hacia dentro, incorporando agentes externos que enriquecen las prácticas de aula y aportan nuevos conocimientos y experiencias a una comunidad de aprendizaje abierta al entorno. Y en el aula, a través del aprendizaje cooperativo, ya que "se aprende mejor trabajando juntos".

Fernando se detuvo en los ámbitos de intervención de esta metodología y sus principios fundamentales y proporcionó un dossier de estructuras y métodos cooperativos que los y las asistentes tuvieron que emplear para el diseño de una sesión de clase de 15 minutos, que posteriormente pusieron experimentaron por grupos.

Animó con esta dinámica a probar el potencial de lo que David Durán llama "aprenseñar" en su libro del mismo título, esto es, aprender enseñando, y alentó al profesorado asistente a intentar la fórmula en sus propios claustros.

En su presentación también reservó un hueco para las TIC, elemento clave en ese proceso de socialización rica. El tiempo, que se echó encima en una mañana muy productiva, no permitió profundizar en este aspecto, pero las ideas fundamentales se pueden consultar en la presentación de Trujillo.

Un momento final para dejar sobre el tapete la tarea a realizar de aquí a la próxima sesión de 21 de marzo, trazar la línea del tiempo del proyecto, y un anuncio: "en la próxima hablaremos de evaluación".

¡Que así sea!