viernes, 13 de febrero de 2015

Cuando la clase cobra vida


Eso fue lo que nos demostró ayer Luis Ignacio García González, profesor de Física y Química en el IES La Magdalena, en su laboratorio del alma, en el que a diario hace que su asignatura cobre vida y llegue a su alumnado desde la experiencia y el descubrimiento. ¡Un auténtico placer!

Nada más comenzar, ya se hace absolutamente evidente que Luis Ignacio lleva la pasión por la Física y la Química en sus venas. Derroche de entusiasmo y de dedicación, que enseguida conectan y contagian a quienes le escuchan. 

En la sesión y "jugando en casa" -tarea a veces complicada para un docente-, Luis Ignacio compartió las claves que, desde su propia experiencia, considera imprescindibles para asegurar que todo el alumnado aprenda, partiendo de las siguientes premisas:

-El aprendizaje es un proceso personal.
-Es necesario que quien aprende obtenga recompensas, es decir, que descubra cosas.
-Se deben evitar frustraciones innecesarias.

Con estas ideas siempre presentes, los objetivos no entrañan demasiados misterios ni complicaciones: no aburrir, despertar interés y, en la medida de lo posible, sorprender.

Difícil recoger en esta breve reseña todo lo que ayer vivimos en el laboratorio. Hablamos de insignes científicos, de resolver problemas, de llegar a las fórmulas desde la experiencia y la comprensión de los procesos, de cristales todos distintos y singulares -como nuestro alumnado-, de electromagnetismo, de átomos, de velocidad, de medidas...de un sinfín de cosas.

Y lo que es mejor, todo el mundo se marchó convencido de que el truco para aprender está en experimentar, en hacer y en compartir con otros.

¡Misión cumplida, Luis Ignacio! Mil gracias.

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