sábado, 17 de mayo de 2014

¿Quieres que te lo cuente?

El arte de contar cuentos, de dar vida a historias y llenarlas de personajes que estimulan la imaginación y la creatividad. Sobre esto giró la charla que Olga Cuervo mantuvo con miembros del equipo de la Biblioteca del CPEB Aurelio Menéndez de Ibias, tras una demostración práctica con los niños y niñas de Infantil y Primer y Segundo Ciclo de Primaria. 

Olga es actriz por formación y vocación y, como es lógico, apuesta por la dramatización a la hora de contar cuentos, por el arte de crear personajes, ponerles voz y jugar con los espacios para darles entidad. Toda una puesta en escena que intensifica, sin duda, el poder que tienen las historias para atraparnos.

La gestualidad, un elemento que Olga emplea magistralmente

Olga dio al profesorado un buen puñado de consejos para sacar el máximo partido a los cuentos que
empleamos en el aula, desde indicaciones sobre cómo utilizar nuestro cuerpo y nuestra voz, pasando por cuestiones importantes a tener en cuenta sobre el espacio y la disposición de quienes escuchan, hasta algunas fórmulas eficaces para trabajar los cuentos o para conseguir que no decaiga la atención.

También habló sobre ciertos ingredientes que siempre funcionan: personajes inspirados en otros que son bien conocidos por nuestra audiencia, que hablan distintos idiomas, listos y tontos, sacados de los cuentos tradicionales -que siempre dan mucho juego- o de cosas de la vida cotidiana que tenemos a mano, la utilización de canciones y repeticiones...

La Biblioteca, un lugar de excepción para contar historias
Olga insistió asimismo en la importancia de los silencios y del espacio que elegimos para contar los cuentos: nunca espacios abiertos ni gimnasios, cuya acústica deja muchísimo que desear. Nuestras aulas y, sobre todo, la Biblioteca -ese magnífico contenedor de historias escondidas en sus estantes- son, sin duda, lugares inmejorables. 

Pero quizás lo más decisivo de todo, aparte de nuestra habilidad para contar el cuento, reside en la capacidad que despleguemos para hacer que nuestro alumnado se sienta partícipe de la historia, para engancharlos a ella y que en algún                                                                           momento de la misma tengan que pasar a la acción.

Y hablando de acción, os dejamos unas cuantas imágenes para que veáis a Olga "en su salsa". ¡Una delicia! Las caras de los niños y niñas lo dicen todo.