jueves, 10 de abril de 2014

Competentes en lectura y escritura


Algunas de las claves para lograrlo las expuso Julián Pascual Díez, profesor de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Oviedo, la semana pasada en el IES Arzobispo Valdés Salas ante un grupo de docentes que acumulan unas cuantas "horas de vuelo" en el tema, la mayoría miembros del equipo de trabajo En la biblioteca lee, escribe, investiga.

Y nada mejor para comenzar que reflexionar sobre nuestras propias concepciones previas para desmontar ciertas prácticas e inercias y construir modelos más coherentes y eficaces para el desarrollo de la competencia lectora y escritora. Habría, pues, que preguntarse ¿qué entendemos por leer y escribir hoy en día? ¿qué hace bueno a un lector y a un escritor? ¿qué principios didácticos hemos de aplicar para favorecer el desarrollo de buenas estrategias de lectura y escritura?

Julián Pascual, mostrando un vídeo de Isabel Solé

Asistentes a la charla en el IES de Salas

A todos esos interrogantes intentó responder Julián Pascual en una deliciosa charla de la que, a modo de resumen, nos quedamos con unas cuantas ideas:

-Leer y escribir están en la base de todos los aprendizajes y del resto de competencias, de manera que desarrollar buenos lectores y escritores debería ser uno de los objetivos primordiales de nuestro trabajo como docentes.
-Debemos acompañar a nuestro alumnado en este proceso -se dice que se necesitan nada menos que unos 10 años para ser lectores competentes- y ésta es una responsabilidad que compartimos desde todas las materias y en todas las etapas. No se trata de algo que corresponda única y exclusivamente a la Escuela Primaria y de lo que podamos desentendernos una vez aprendido el código.
-Como tales procesos cognitivamente complejos, centrarnos en los productos sería una reducción imperdonable. Guiar, supervisar, intervenir a lo largo del camino, dar a conocer distintas estrategias y dejarles que las prueben y elijan las que más se ajustan a su manera de aprender es una de nuestras labores fundamentales.
-Leer -y también escribir- supone dialogar con el texto y, por tanto, se hace necesario acercarse al contexto y a las experiencias de los lectores, muy especialmente al principio. Así facilitaremos su comprensión y podremos valorar mucho mejor sus propias interpretaciones.
-Exponer al alumnado a un gran diversidad de textos y, ante todo, explicarle el porqué leemos o escribimos algo les hará ganar en autonomía y confianza y permitirá que desarrollen el deseado gusto por la lectura y la escritura.

Y, sobre todo, no debemos olvidarnos de algo totalmente obvio: A LEER Y A ESCRIBIR SE APRENDE LEYENDO Y ESCRIBIENDO. Así que habrá que ponerse manos a la obra ¿no?