miércoles, 5 de febrero de 2014

Mejorando la comprensión sobre el alumnado que nos preocupa en el Primer Ciclo de Educación Infantil

El pasado martes 4 de febrero tuvo lugar una sesión formativa en la EEI de Corvera, impartida por Elizabeth Díaz, psicóloga del Centro de Psicología y Orientación Familiar PRACSIS de Gijón.  y Cristina Diez, psicóloga del  Centro de Psicología GENOS de Oviedo.

La sesión se organizó para atender la demanda hecha por Alejandra, la directora de la Escuela, en el sentido de mejorar  la comprensión de lo que puede estar detrás de las niñas y niños con comportamientos que nos preocupan en el primer ciclo de educación infantil (0-3 años). A la sesión, se invitó también al equipo docente de la EEI de Luando. El marco teórico de la sesión fué la Teoría del Apego y del Vínculo Afectivo ( John Bowlby), la idea  de Tutores de Resiliencia  (Jorge Baruby),  los Experimentos de Mary Ainswoth  sobre los efectos de la presencia-ausencia de las madres sobre la conducta exploratoria de bebés  y las madres de alambre de Harlow, experimentos en los que se demuestra que  para la supervivencia, el cariño es más importante que el sustento. Desde este marco teórico, todas las conductas tienen un significado y el reto es preguntarnos ¿para qué? los niños y niños necesitan tener unos comportamientos u otros. La exposición de Cristina y Elizabeth nos mostró la importancia de crecer en un círculo de seguridad, con una base de apoyo, de ayuda, de acompañamiento que permita a las criaturas crecer y desarrollarse en las mejores condiciones posibles. La calidad del vínculo que se establece entre los bebés y las personas referentes correlaciona directamente  con el desarrollo emocional, con las capacidades cognitivas y con el futuro rendimiento escolar. Muchos de los trastornos de la organización cerebral tienen su origen en la ausencia de cuidados, la falta de cariño y  de estimulación en la primera infancia. La sesión se orientó a tomar conciencia de la importancia de establecer relaciones de calidad con nuestro alumnado y  cómo la  neglicencia afectiva se manifiesta como una de las formas más destructoras del maltrato infantil.
¿Qué se puede hacer desde la escuela? 
  Para dar respuesta a esta pregunta, las ponentes nos propusieron entre otras cosas hacer una evaluación comprensiva, con una mirada amplia que abarque al niñ@ y a los distintos sistemas a los que pertenece, empezando por el familiar por ser el más cercano y el que mayor influencia ejerce en estas primeras edades. A medida que avanzaba la sesión fuimos dándonos cuenta de que se trata de un tema fundamental para el desarrollo de la vida saludable en la escuela y comenzamos a darle forma a la idea de profundizar en estos asuntos organizando  un Curso en el que poder reforzar lo tratado en la sesión complementado con el estudio y análisis de casos prácticos que preocupan a las educadoras. Para finalizar la sesión, las compañeras de la escuela nos habían preparado un café con  riquísimo bizcocho  casero ( aprovechamos para dar las gracias a la cocinera de la escuela) que nos permitió seguir compartiendo impresiones y generando ideas para  concretar el curso y futuras acciones formativas. Muchas gracias a Cristina y a Elizabeth por mostrarnos su punto de vista y su aportación para mejorar las intervenciones en la escuela y a Alejandra, la directora de la escuela, por tomar la iniciativa y acogernos tan bien.


Café con bizcocho para finalizar la sesión